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Nombre: Alforja Calasanz
Ubicación: Valencia, Malvarrosa, Spain

viernes, noviembre 24, 2006

El cerebro y su maduración (Eliana Galarza, 2006)

El cerebro sigue madurando hasta los 25 años
Eliana Galarza


Surge de un estudio del Darmouth College. Al observar las imágenes de los cerebros de sus alumnos, vieron que en los de 18 años o más las áreas de las emociones y de lo cognitivo no estaban aún maduras.

Puede ser un halago: "Es un chico muy maduro para su edad". Un deseo: "Espero que mi novio madure antes de casarnos". O casi una crueldad: "Ya es una mujer madura". Tarde o temprano, la madurez se convierte en tema de charla

En el mundo de la ciencia ocurre lo mismo. Cuando se estudian y revisan los conceptos que se manejan hasta ahora sobre órganos, aparatos o sistemas se tienen en cuenta su desarrollo, crecimiento y también su madurez. En el Darmouth College, de los Estados Unidos, hicieron foco en el cerebro, una de las piezas capitales del cuerpo humano. Y descubrieron que no madura tan pronto como se pensaba. Por conocimiento previo se sabía que hacia los 20 años, tal vez a los 18, el cerebro alcanzaba un grado de desarrollo que permitía catalogarlo como maduro.

Pero no es así. Al parecer, incluso después de los 25 años, se mantiene envuelto en un proceso que todavía estaría encaminándose hacia un punto culminante.

Para llegar a esa conclusión, Abigail Baird, profesora de Ciencias Psicológicas y del Cerebro de esa casa de estudios, codirigió un estudio sobre los cerebros de los alumnos que ingresaban al Darmouth College, es decir, chicas y chicos de 18 años. A su vez tomaron como grupo de control a estudiantes y egresados mayores, con edades entre 25 y 35. Entre uno y otro grupo hicieron la comparación.

Así descubrieron, mediante focalización de imágenes cerebrales (mirar las distintas zonas del cerebro con aparatos de alta tecnología), que en las cabezas de los estudiantes más jóvenes se veían, claramente, cambios localizados en las regiones relacionadas con las emociones y con las funciones cognitivas.

Y que en los cerebros de los mayores se podían apreciar grandes diferencias. De ese modo se concluyó que los de 18 están en pleno proceso de maduración, lejos de la que ya habían alcanzado los de 25. Recién hacia los 30 se podría afirmar que, según parámetros establecidos para este estudio, existirían manifestaciones de cierto grado de madurez.

"Sabemos que los procesos de maduración cerebral continúan mucho más allá de la adolescencia. Uno de ellos es un tanto paradójico: al nacer, nuestro cerebro está dotado de muchas más neuronas de las que vamos a necesitar para la vida adulta. Y ocurre que durante la pubertad se produce un proceso masivo de muerte celular programada o apoptosis. Son neuronas que desaparecen sin dejar rastro", comenta Marcelo Cetkovich-Bakmas, jefe de Psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva.

Esas neuronas tendrían una función de scafolding o andamiaje; es decir, una vez que el sistema está consolidado, desaparecen. Más allá de ese hecho curioso, el patrón de maduración en la adolescencia y la juventud es diferente al del desarrollo temprano, de los primeros años de vida.

"La corteza y los núcleos de sustancia gris se desarrollan du rante la etapa fetal en una secuencia de proliferación celular, migración y maduración. Sin embargo, el cerebro de un recién nacido es sólo de un cuarto a un tercio del tamaño del cerebro adulto, y continúa su crecimiento y especialización de acuerdo con un programa genético preciso y con modificaciones dadas por las influencias ambientales positivas o negativas", explica la neuropsicóloga Teresa Torralva.

Luego de esa etapa, el cerebro continúa su camino hacia una próxima estación. "Hay otro proceso de maduración que dura, según estudios recientes como el publicado, hasta la tercera década de la vida. Es la mielinización; a través de él, las prolongaciones nerviosas adquieren su vaina de mielina, algo las hace más eficaces para transmitir información", puntualiza Certkovich-Bakmas.

"Ese curso dinámico de la maduración cerebral es uno de los aspectos más fascinantes de la condición humana" define el neurólogo Facundo Manes. "El cerebro es un órgano muy dinámico y si bien su "cableado" se establece temprano, el sistema nervioso tiene la posibilidad de modificar conexiones y funciones para adaptarse a distintas circunstancias. Por eso decir cuándo termina de evolucionar o madurar el cerebro es imposible. Lo hace siempre, me parece que durante toda la vida", asegura Roberto Sica, jefe de Neurología del hospital Ramos Mejía.

Entre el cuerpo y la mente

Cuando se habla de desarrollo humano se tienen en cuenta dos factores fundamentales: herencia y maduración. La herencia se puede entender fácilmente, son los caracteres físicos transmitidos genéticamente. Podría decirse que es lo que se propaga en el marco de una misma especie.

Para algunas personas, madurar puede ser tan sencillo como independizarse económicamente. Por ejemplo, el caso de los jóvenes que dejan la casa de sus padres. Sin embargo, para la ciencia, madurar es otra cosa.

Es un proceso de equilibrio entre el crecimiento físico y el desarrollo psíquico. Por eso se dice que los cambios estructurales y funcionales que experimenta el individuo sirven como indicadores de los progresos que va realizando y de la capacidad para desarrollar determinadas conductas.

De todos modos, para que todo eso se convierta en madurez, deben conjugarse más factores: biológicos, psicológicos, sociales y ambientales.

Sirva como ejemplo del poder del cerebro

LA MISERICORDIA DE LOS MIL BRAZOS
Mélida Espinosa

Disfrútalo, está ESPECTACULAR !...... PRENDE LAS BOCINAS

HISTORIA

El coreógrafo Chino Zhang Jigang, formó una coreografía basada en la mitología Budista, para contemplar a la "Diosa de la Misericordia con sus Mil Brazos", (también llamada, "Una Kwanyin de Mil Brazos")

Esta danza, está representada por 21 bailarinas que forman una larga fila, donde crean para los espectadores, una fabulosa ilusión de la Diosa con múltiples brazos y piernas.

El espectáculo fue una presentación de gala por parte de la Compañía de Representaciones Chinas de Deficientes Físicos, y que fuera televisada en vivo en un canal de la China Central, en conmemoración de su Año Nuevo.

Se estima que la audiencia llegó a los mil millones de espectadores (algo sencillo de lograr allá, debido a la cantidad tan enorme de habitantes que tiene el país Asiático)

El aspecto más impresionante de todas las integrantes de ésta compañía de danza, es que son deficientes auditivas, es decir, ¡¡¡¡¡ todas las bailarinas son sordas !!!!. El resultado, fue un espectáculo digno de admirar y de colmar de aplausos.

Con ustedes, La Diosa de la Misericordia con sus Mil Brazos !!!!!!!!